domingo, 27 de junio de 2010

LOS SEMBRADORES DEL MIEDO

Aunque parezca increíble una niña figura en la lista de sospechosos de terrorismo, elaborada por el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos. Alyssa Thomas, de escasos 6 años, está en la nómina de personas que no pueden subirse a un avión por tener posibles o probados vínculos con terroristas.
El caso sería digno de la risa, sino reflejara lo patético de la sociedad estadounidense enferma de miedo.
Sus gobernantes son expertos en asustar a sus propios ciudadanos. Bush después del 11 de septiembre fue un maestro en la manipulación, elaborando mentiras tras mentiras sobre las armas secretas de los árabes furiosos que podían destruir al país. El único propósito era invadir Irak y apropiarse de su petróleo. Mal que mal estamos hablando de la nación que tiene la segunda mayor reserva petrolera del planeta.

También en Chile hay propagadores del miedo. Los que repiten cada semana que la delincuencia nos desborda. Que Santiago es cada vez más una ciudad insegura.
Simplemente no es así, pero decirlo una y otra vez genera esa sensación, favorece la sospecha del uno sobre el otro, destruye la confianza y la seguridad, fomenta la reja y el candado.
En los medios de comunicación, especialmente en la televisión, el miedo se vende muy bien. En Chile vivimos en una de las sociedades más seguras del continente, pero cada noche los noticieros nacionales nos quieren demostrar lo contrario.
Los periódicos, especialmente El Mercurio, no se quedan atrás en difundir cada cierto tiempo encuestas de oscuro origen y desconocida metodología, que hablan del miedo que tienen los chilenos de ser asaltados, robados, golpeados o violados.
Paz Ciudadana*, una organización que recuerda el "1984" de Orwell, donde el Ministerio de la Paz persigue la guerra, y el del Amor, el odio, se especializa también en asustarnos y fomentar la inseguridad y la desconfianza entre nosotros.
Sembrar el miedo, propagar el temor en una sociedad, ha sido siempre el modo más eficaz para mantener un estado de sumisión, que muchas veces se asemeja a la esclavitud. Si no, recordemos nuestro pasado cercano, cuando la dictadura, provocaba el terror para mantenerse en el poder.
28 de junio de 2010
*Fundación dirigida por el empresario Agustin Edwards, dueño de El Mercurio e importante conspirador en los 70 contra el gobierno de Salvador Allende

1 comentario:

  1. para una francesa acostumbrada a las peleas, a los robos, la droga en los buses, Chile es un pais tranquilo.
    Siempre haran ladrones, robos en lugares demasiado ostensadores, en los buses o en el metro.
    Lo cierto es que nunca ,e asusto cuando mi hija tiene que regresar en la noche con el transantiago.
    Lo complicado es la sensacion de la gene, porque en eso es dificil influir, estamos en el irracional y lo aprovechan.

    ResponderEliminar