viernes, 14 de diciembre de 2012

CHILE SE ATREVE A MIRAR EL SOL

(Planta termosolar de tipo cilindro parabólico)
Es todavía una mirada tímida, lejos aún de ser un despegue, pero varios anuncios en los últimos meses muestran que Chile está comenzando a tomar en serio el desarrollo de la energía solar termoeléctrica. (CSP*).
Hace unos días entró en la Segunda Región, la declaración de impacto ambiental de la que será la central de almacenamiento térmico más grande del mundo, con una capacidad instalada de 400 MW. Se trata de la Planta María Elena, ubicada 12 kilómetros al noreste de la estación Crucero en la provincia de Tocopilla, la que requerirá de una inversión aproximadamente de US$3.600 millones.
El proyecto es responsabilidad de Ibereólica e implica la construcción de cuatro plantas independientes, cada una con 100 MW de potencia. Las obras se iniciarán en abril del 2014 y se prolongarán por 27 meses, por lo que la central podría estar operativa a mediados del 2016.
La central será la más grande del mundo en su tipo. La tecnología permite reflejar los rayos del sol en unos aerostatos que direccionan la radiación hacia una torre central. Esta contiene un foco concentrador, el cual eleva la temperatura de sales en circulación a más de 400 grados celsius.
A la Planta María Elena se suma la construcción y operación de la Planta Termosolar Pedro de Valdivia, de 360 MW de potencia y ubicada también en la misma provincia de Tocopilla.  Este proyecto, por US$2.600 millones, va más adelantado ya que cuenta con la aprobación ambiental y contempla dos fases de 180 MW, cada una, las que se compondrá a su vez por 2 plantas independientes contiguas de 90 MW cada una.
Toda la energía generada será inyectada al Sistema Interconectado del Norte Grande (SING). Se contempla además la construcción de dos líneas de transmisión de 220 Kw de doble circuito, de una Subestación Eléctrica y de líneas de interconexión entrada-salida al SING..
Una planta termosolar es similar a una central térmica, pero en lugar de carbón o gas utiliza la energía solar. Mediante espejos los rayos solares se concentran en un receptor que alcanza temperaturas de hasta 1.000 ºC. El calor se usa para calentar un fluido y generar vapor, que mueve una turbina y produce la electricidad. Las primeras centrales sólo podían operar durante las horas de irradiación solar pero hoy es posible almacenar el calor para funcionar también de noche.
La energía solar termoeléctrica produce electricidad sin combustibles contaminantes, como petróleo diesel y carbón. No afectan por lo tanto la salud de las personas y contribuyen a la reducción de emisiones, como el CO2 que potencian el cambio climático.
Se comienza así a romper el paradigma de producción eléctrica chilena, basada en centrales de tipo convencional, como hidroeléctricas de gran tamaño y termoeléctrica a carbón, petróleo o gas. Hoy sólo un pequeño porcentaje de la demanda, menos del 5%, está cubierto por energías renovables no convencionales (ERNC).
La generación eléctrica a partir del aprovechamiento de un recurso renovable e inagotable como es la energía térmica proveniente del Sol, es una de las principales opciones que debe seguir el país. Las razones son múltiples e incuestionables:
- La radiación solar es el recurso renovable más abundante del país… y del planeta.
- Ambientalmente no produce emisiones atmosféricas.
-Las tecnologías termosolares se integran sin problemas con plantas térmicas convencionales de vapor o de ciclo combinado, nuevas o ya existentes, y con bajos costos adicionales.
La tecnología que se utilizará en la Planta Pedro de Valdivia está validada y demostrada. En California, Estados Unidos hay nueve plantas termosolares de tipo cilindro parabólico, que hasta hoy han suministrado más de 10 billones de kilovatio-horas, lo que demuestran su confiabilidad. Este tipo de plantas son las más prometedoras desde el punto de vista comercial. Usan espejos en forma de cilindros parabólicos por cuyo eje pasa una tubería donde se concentran los rayos del sol. La tubería contiene un fluido que se calienta y genera vapor que mueve una turbina
La energía termosolar es hasta 5 más eficiente que la energía solar fotovoltaica y como si fuera poco no necesita agua para su refrigeración.
Poner la mirada en el sol puede convertir a Chile en un país pionero en energía termosolar para producir electricidad a nivel industrial y para ello cuenta con la radiación solar directa mejor del mundo.
Por último, si se tiene en cuenta que la energía termosolar produce electricidad con total ausencia de procesos de combustión, y por lo tanto, sin emisiones a la atmósfera, se hace una inmensa contribución a combatir el cambio climático global. Sólo la “Planta Termosolar Pedro de Valdivia” evitará la emisión de unos 1.400 millones de kilos de dióxido de carbono al año, que es lo que emite una central térmica de carbón de similar potencia.
14 de diciembre de 2012
• Concentrating Solar Power (CSP)

domingo, 9 de diciembre de 2012

LA CULPA NO ES DEL CHANCHO SINO DEL QUE LE DA EL AFRECHO

Chile es hoy  uno de los principales exportadores de carne de cerdo del planeta. Según estimaciones recientes el país ocupa el quinto  lugar y los principales destinos son, en el mismo orden, Japón, Corea del Sur y  la Unión Europea.
Las exportaciones a los mercados internacionales han crecido en casi un 2.000% en los últimos años, mientras el consumo anual a nivel nacional supera levemente los 25 kilos por persona, por sobre  la carne de vacuno y lejos de los  irrisorios 7 kilos de pescado. Un chileno tiene en la materia el mismo nivel de consumo que un estadounidense.
Este espectacular crecimiento está directamente relacionada con los nuevos métodos industriales de producción de carne de cerdo. Hoy, como en Agrosuper de Freirina, los cerdos se crian  en condiciones de mayor hacinamiento que nunca, en granjas factorías tecnificadas que permiten  tener  animales más grandes y  en menor tiempo
Chile sólo refleja con creces a tendencia dominante en los métodos de producción intensiva de cerdos en el mundo.
La planta de Freirina alberga a casi medio millón de animales y proyecta ser la más grande del mundo.
Hace menos de 20 años había en el país cientos de pequeñas granjas porcícolas, negocios familiares, que producían para el mercado local y regional. Hoy la inmensa mayoría ha desaparecidos, pero la producción  total de cerdos sigue creciendo cerca del 6% anual.
Los animales, sin embargo, "no lo pasan chancho". El hacinamiento genera condiciones óptimas para los agentes patógenos. En estas instalaciones  a los cerdos  les dan anabólicos que aumentan su crecimiento, también se les inyectan antibióticos masivamente. Los antibióticos, como la bacitracina, no se suministran porque los animales estén enfermos ni  tampoco para prevenir posibles enfermedades, sino porque promueven el crecimiento ya que  destruyen bacterias que normalmente lo retrasarían.
Es así como hoy  tenemos "super" cerdos,  más grandes y en menos tiempo. Antes el periodo de lactancia de un lechon duraba 60 días. Hoy sólo dura 21. Antes un cerdo estaba listo para el mercado en diez meses. Ahora lo está en cinco meses y medio.
La mayoría de los cerdos en estas plantas  no ven nunca la luz natural . Sus vidas transcurren en galpones de concreto de cemento completamente techados Los cerdos machos son castrados muy luego para mejorar el sabor de su carne. Normalmente  la castración se hace sin ninguna anestesia.
La desesperación de los habitantes de Freirina tiene que ver con los efectos ambientales que implican los purines de los cerdos. Un animal genera entre 10 a 20 litros de residuos por día, entre agua de lavado del piso de los galpones, orinas, excretas, restos de alimentos y materiales fibrosos que quedan en el suelo. Es decir, con los 500 mil cerdos de Freirina, se generan al día entre 5 y 10 millones de litros de purines.
El olor a mierda, que denuncia el alcalde de Freirina, Cesar Orellana  no es ninguna metáfora.
No quiero extenderme aquí sobre la contribución que hace la industria porcina al  calentamiento global, pero sólo mencionar que se encuentra entre las más grandes fuentes de contaminación en el mundo, hecho que está ampliamente documentado en numerosos artículos científicos.
En Chile  en los últimos 20 años se ha generado  el paso de un modelo tradicional sustentable de cría de cerdos a un  modelo de producción intensiva, lo que ha implicado no sólo el aumento poblacional de estos animales, sino sobre todo el creciente consumo de carne,  promovido por las grandes corporaciones productoras de la misma, como Agrosuper. Sería consuelo de tonto escribir que esto no sólo sucede en Chile sino que en todo el mundo. La verdad es que hoy la gente come  carne de cerdo como nunca en toda la historia de la humanidad, y no sólo de cerdo, sino carne en general.
Los que ganan son las corporaciones de la carne. En Chile el promedio de peso de un chancho al momento de faenarlo es de 50 kilos y el precio promedio  de venta hoy es entre  $3.800 y  $4.500, lo que lo hace asequible a todos los sectores.
Los estados financieros de Agrosuper indican que el año pasado, o sea el 2011 ganó 110 mil millones de peso, mientras que el año anterior, o sea 2010,   las utilidades habían sido de 88 mil millones de pesos. De un año a otro, aumentó un 20% sus utilidades.
Se cumple aquel refrán español que dice que no siempre los mejores son recompensados y que "Al cerdo mas ruin, la mejor bellota".
9 de diciembre de 2012