jueves, 10 de noviembre de 2011

LA MUERTE Y LA DONCELLA

(El filme de Polanski)
Hace unos días, en el vetusto teatro Antonio Varas, vi “La Muerte y la Doncella”, protagonizada por Antonia Zegers, Erto Pantoja y César Sepúlveda y dirigida por Moira Miller. Es muy recomendable, aunque creo que la intensidad dramática de la obra, no logró ser traspasada en su total dimensión al público.
Esta pieza chilena de Ariel Dorfman es la que más veces ha sido puesta en escena en el mundo y llevada incluso al cine bajo la dirección de Roman Polanski, con la actuación de Sigourney Weaver.
Escrita en 1990 cuenta la historia de una mujer, Paulina Salas, quien secuestra al médico que años atrás participó en las sesiones de tortura que sufrió a manos de los organismos de seguridad bajo la dictadura de Pinochet. Todo transcurre en pocas horas en una casa frente al mar.
El título de la obra se refiere al cuarteto de cuerdas de Franz Schubert, “La Muerte y la Doncella” (“Der Tod und das Mädchen”), melodía que el torturador de Paulina escuchaba y hacía escuchar a los prisioneros durante los crueles interrogatorios.
¿Fantasía de Dorfman que nos presente en el escenario a una víctima de la dictadura, a su marido comprometido con la democracia y a un torturador, que participó directamente en la represión?.
Para nada. En la obra encontramos al país retratado en una casa. En nuestras calles y plazas, en los cafés, conviven los asesinos y torturadores con las víctimas de la violencia política, que la sufrieron directamente. Conviven también los que día a día durante 17 años vivieron escondidos, excluidos, despedidos de sus trabajos, amenazados, silenciados por el terror.
Una amiga me escribe a raíz de mis recuerdos –en un posteo reciente- sobre los campesinos desaparecidos en Paine, que en ese pueblo se pasean como buenos vecinos sus delatores y sus asesinos… y hasta son saludados con respeto.
No se trata de querer tomarse la justicia por las propias manos, como lo pretende Paulina, lo que se asemeja más a una venganza personal. Pero lo concreto es que en nuestro país el ejercicio de la justicia no ha alcanzado a la inmensa mayoría de los responsables de los crímenes, partiendo por el dictador mismo, quién jamás fue juzgado en Chile.
Hasta hoy la derecha dura de nuestro país apela al olvido y al perdón como fundamento de la unidad nacional. La exigencia majadera de borrón y cuenta nueva sólo permite que las víctimas no sean reparadas en su dignidad y los culpables queden sin castigo.
“La Muerte y la Doncella” nos recuerda con crudeza que jamás hay que quitarle importancia a la memoria histórica.
Los argumentos banales, de quienes apoyaron la dictadura, especialmente los civiles que azuzaron a los militares en sus crímenes, argumentos como “no hay que remover las heridas del pasado” o “eso nos llevará a nuevas divisiones y enfrentamientos”; o el más cínico aún, “ellos fueron los culpables del golpe militar”, sólo pretenden acallar la memoria colectiva y silenciar los crímenes cometidos.
Olvidar, no denunciar, es una forma distinta, pero igualmente efectiva, de seguir castigando a tantas Paulinas Salas, que también caminan por nuestras calles y que quizás muchas veces, se topan en el Tavelli*, como dice la obra, con quienes las torturaron.
10 de noviembre de 2011
*Café con más de 40 años de existencia. Punto de reunión de intelectuales y sobre todo de políticos chilenos.

martes, 8 de noviembre de 2011

LA GRAN REFORMA ENERGETICA DE CHILE

(fotografía de gabriel sanhueza suárez)
Una importante contribución a un debate democrático sobre el desarrollo eléctrico de Chile, acaba de hacer un grupo de organizaciones gremiales, académicos, organizaciones ambientalistas y parlamentarios. Destaca la participación de Ximena Rincón, Antonio Horvath e Isabel Allende entre los congresistas; y de Pedro Maldonado y Antonio Márquez entre los académicos. También de las organizaciones ambientales ciudadanas como Chile Sustentable, Greenpeace, el Instituto de Ecología Política y CODEFF, entre muchas otras.
Después de cinco meses de trabajo, este grupo denominado Comisión Ciudadana Técnico Parlamentaria entregó el pasado 7 de noviembre un documento denominado “Chile necesita una gran reforma energética”, que en 136 páginas presenta un número prioritario de reformas estructurales para la seguridad y sustentabilidad del desarrollo eléctrico chileno.
Se plantea una reforma al mercado eléctrico, la diversificación de la matriz energetica para dar seguridad al desarrollo nacional, la inserción de las energías renovables no convencionales (ERNC), así como el fomento de la eficiencia energética, entre otras.
O sea, lo que hay que hacer para terminar con la crisis que afecta al sector, que se expresa en su alto nivel de contaminación, como producto de la generación a partir de carbón y petcoke. Chile es el segundo país en el mundo, después de China, que más ha aumentado en los últimos años sus emisiones per cápita de gases efecto invernadero.
Crisis que también se enuncia en el elevado precio de la energía; en la inseguridad en el abastecimiento por escasez hídrica pero también por estrechez y congestión en los sistemas de transmisión. Aún la ciudadanía espera saber por qué ocurrió el apagón eléctrico generalizado el pasado mes de septiembre. Quizás no hay explicación porque no tienen idea de lo que pasó. Es la impresión que dejan los cantinfleos* que le escuchamos a las altas autoridades, partiendo por el Ministro de Energía, Rodrigo Álvarez.
Y no por último menos importante, crisis que se manifiesta en las permanentes irregularidades en la aprobación y fiscalización de los sistemas de generación y transmisión, así como en la absoluta concentración y falta de transparencia en el mercado eléctrico. No sólo en las irregularidades para la aprobación del proyecto Hydroaysén, sino también en la construcción de la termoeléctrica de Barrancones y en los mega proyectos térmicos de Castilla, los proyectos Campiche, Alto Maipo, Los Robles y Achibueno, pisoteando la voluntad ciudadana, o sea no respetando los derechos ni las aspiraciones de la sociedad chilena.
Contrasta la diversidad de este grupo, que ha hecho un trabajo inédito, que busca cambiar el paradigma eléctrico vigente insustentable y poco democrático, con la turbiedad que muestra la Comisión Asesora para el Desarrollo Eléctrico, CADE, creada el 3 de mayo por el presidente Sebastián Piñera, presionado por las impresionantes movilizaciones ciudadanas. Este grupo de 15 técnicos, en su gran mayoría ex directivos o ex ministros de energía, reciclados en consultores de los consorcios eléctricos dominantes, no ha presentado hasta hoy ni una sola línea de su trabajo.
En fin, “Chile necesita una gran reforma energética” es un documento lleno de propuestas, que ojala los chilenos conozcan y exijan al congreso y al gobierno que se concreten para avanzar a un desarrollo eléctrico justo, limpio, seguro y sustentable.
8 de noviembre de 2011
*Hablar sin decir nada. Decir incoherencias. Viene de Cantinflas, personaje creado por el cómico mexicano Mario Moreno.

jueves, 27 de octubre de 2011

LOS ASESINOS PASEAN POR PAINE

(Memorial a los 22 campesinos de Paine)
La primera vez que escuché del asesinato de los campesinos de Paine, fue en Berlín, de boca del “Campecha”. Era una noche de juerga y ya medios tomados habíamos terminado en un bar pidiendo cervezas, más por impulso automático, que por ganas.
Al “Campecha” le decían así porque era campesino. De esos que vivieron la Reforma Agraria iniciada en el gobierno de Eduardo Frei Montalva y profundizada durante la Unidad Popular. Era un “asentado”*. Nunca ocultó su origen campesino y se reía de los exiliados como yo, que comíamos las empanadas con cuchillo y tenedor y no le hacíamos mucho al arrollado huaso,** que el mismo preparaba en su casa.
Esa noche, durante horas me relató cómo inmediatamente después del golpe se había desatado el terror en la zona. Civiles de extrema derecha, acompañados de carabineros y militares tomaban venganza buscando y asesinando a dirigentes campesinos. El miedo se expandía, sobre todo al caer la oscuridad, en las pequeñas localidades de Paine, Hospital, Chada, Huelquen, el Vínculo, Pintué, Laguna de Aculeo…
Lo increíble era que los civiles, lista en mano, guiaban a los uniformados por los asentamientos, entregando nombres y muchas veces participando directamente en las detenciones y los crímenes.
En el mes de octubre de 73, el día 16 exactamente , militares apoyados por civiles se llevaron a 22 personas del asentamiento 24 de Abril, conocido desde entonces como “El Callejón de las Viudas”,*** porque allí todas mujeres perdieron a sus hombres luego de aquella noche maldita.
Confieso que en ese bar de mala muerte en Kreuzberg, no le creí al Campecha lo de tanto asesinato. Instintivamente pensé que en el exilio las historias de lo sufrido aumentaban proporcionalmente a la distancia del terruño. Sólo años más tarde, corroboré que Paine tiene el mayor número de ejecutados y desaparecidos de Chile, en proporción a sus habitantes.
"Campecha”, logró escapar por milagro de todas esas redadas y no sé cómo llegó exiliado a Berlín, trabajando siempre en las cocinas oscuras de distintos restaurantes y pizzerías. Añorando siempre los tiempos de dignidad y orgullo que tuvo cuando le entregaron las tierras que hasta entonces pertenecían a latifundistas de la zona, muchos de ellos convertidos después del golpe en asesinos. Y lo que es peor, asesinos impunes que hasta hoy caminan por las calles de Paine.
26 de octubre de 2011
*Asentamiento era una etapa transitoria social y económica de la organización campesina para explotar la tierra expropiada, hasta que se les destinaba definitivamente.
**Carne de cerdo cocida y aderezada acomodada en un rollo amarrado con cordel.
*** Ver “El Callejón de las Viudas”, de Ruby Weitzel. Editorial Planeta.

sábado, 22 de octubre de 2011

UN GOBIERNO ANACOLUTO

(foto de gabriel sanhueza suárez)
Dentro de las diferentes definiciones de anacoluto, está la de apartarse del tema central o meollo de la conversación. Esto dilata el discurso y lo hace insustancial. En Chile decimos que la persona que comete anacoluto acostumbra a “irse por las ramas”.
Piñera y sus ministros lo hacen a cada rato. No se atienen a lo troncal del asunto y malgastan tiempo y energías dándole más importancia a cuestiones colaterales o secundarias. O sea terminan hablando de algo que no tiene nada que ver.
El vocero de gobierno Andrés Chadwick acusa al movimiento estudiantil, cuando este habla de poner fin al lucro, de ultra e intransigente, que su objetivo es la violencia. Le preguntan por el inmenso apoyo con que cuentan los jóvenes y responde hablando de los encapuchados.
La verdad es que los únicos ultras están en el Gobierno y son los que defiende el lucro, la permanencia de la banca privada y el sistema financiero en la educación. O sea, los intereses corporativos y económicos de un minoritario grupo empresarial.
Chadwick se va por las ramas e indirectamente trata también de ultra a la inmensa mayoría de los chilenos que quieren hacer transformaciones de fondo e incluso a la UNESCO y a la ONU. También a la OCDE y al mismísimo FMI, instituciones que hasta ayer adoraba y que hoy sataniza.
Otro que salta de rama en rama es el Ministro de Educación Felipe Bulnes, quien con su frase “con los impuestos de los más pobres no podemos pagar la educación de los más ricos” es el hazmerreir del país.
Todos saben que en Chile los que pagan más impuestos son los pobres y los que se benefician son los ricos. El ministro se arranca de lo troncal, que es la reforma tributaria, y defiende a los ricos a quienes les conviene pagar aranceles universitarios en vez de pagar impuestos.
Y hasta el Presidente Piñera se sube a los árboles cuando aparece en la tele, diciéndoles a los estudiantes que se dejen de molestar porque Chile está de duelo por la caída del avión FACH en Juan Fernández. ¿Qué tiene que ver un movimiento social mayoritario por la educación pública con una tragedia que se produjo por la irresponsabilidad de quienes autorizaron el vuelo?
“Becas para el 40% más pobres” es de nuevo una mentira del gobierno.
La matrícula de educación superior en Chile alcanza a casi un millón. De los cuales, 950 mil vienen de familias con ingresos inferiores a 500 mil pesos. O sea son pobres. En Chile sólo el 5% pueden pagar los altos aranceles. El resto debe endeudarse.
¿Cómo van a pagar la educación de dos hijos con aranceles cercanos a los 250 mil pesos por cada uno? Si van a la universidad simplemente la familia se queda sin comer.
Los estudiantes hablan de educación pública, de recuperarla como un derecho y el gobierno desde su árbol, de capitán a paje, o sea de Piñera hasta Labbe, ni hablar del paje Estay, responde encapuchando y criminalizando el movimiento.
Que el gobierno se vaya por las ramas, recuerda al gato asustado que sube al árbol y después le da miedo bajar. En estos casos se recomienda llamar a los bomberos para que ayuden. Que no es lo mismo que llamar a los carabineros.
El único peligro es que si no baja luego de las ramas, igual que los felinos, comenzará a desecarse. De hecho, el gobierno ya sólo tiene un 22% de apoyo ciudadano y se observan los primeros síntomas de deshidratación: falta de fuerza, disminución del rendimiento y sobre todo fatiga mental.
22 de octubre de 2011

martes, 11 de octubre de 2011

HELMUT FRENZ: UN IMPRESCINDIBLE VUELVE A CHILE

(foto dw-world.de
El sábado pasado un amigo me contó que los restos de Helmut Frenz*, obispo luterano defensor inclaudicable de los derechos humanos bajo la dictadura, vendrán a Chile, país donde él quería ser enterrado. Sus cenizas descansarán en Villa Grimaldi**. Será entonces la oportunidad de hacerle un agradecimiento masivo a este héroe de la paz.
Me meto a la página web de la Embajada de Alemania en Santiago, para ver si puedo confirmar la noticia.
No encuentro nada, ni siquiera una línea de su deceso ocurrido en Alemania hace un mes atrás. Menos aún un reconocimiento. Parece que no era muy querido por esos lares, tanto así que le negaron su pasaporte alemán argumentando que ya no tenía esa nacionalidad por haber recibido el 2007 la chilena, por especial gracia.
Conocí a Helmut en Concepción en 1970. Lo volví a encontrar en Santiago en la calle Santa Mónica, donde funcionaba el más tarde llamado Comité Pro Paz, que él presidía. Hasta ahí llegábamos a dejar informaciones sobre las violaciones a los derechos humanos que recogíamos en las poblaciones, para que fueran conocidas en el mundo. Camuflados como distribuidores de productos para los boliches, hoy elevados por nuestra siutiquería a la categoría de “minimarket”, nos movíamos con sigilo en una citroneta de origen dudoso y nos enterábamos de las atrocidades que los militares cometían en los barrios pobre de mí país.
En la noche, provistos de una máquina de escribir, de esas que aceptaban hojas de calco y donde te podías atrapar un dedo, redactábamos nuestros informes. De mañana partíamos a Santa Mónica, siempre repleta de personas tristes, sobre todo mujeres, en busca de un familiar desaparecido o de una esperanza de sacar fuera del país a un perseguido en peligro de muerte.
Eran tiempos de hablar quedo, de caras empalidecidas por un terror oscuro, de manos trémulas. Pero era también un tiempo de gran solidaridad y valentía, de quienes, por ejemplo, nos cobijaban por días en sus casas humildes, cuando no teníamos domicilio fijo.
En esa atmosfera de terror, Frenz y el Comité Pro Paz, eran como un faro de esperanza y fortaleza. Las organizaciones de derechos humanos dicen hoy, que lograron salvar a unos siete mil chilenos.
Helmut era tuerto. Había perdido el ojo derecho siendo niño durante un bombardeo en Berlín. Podría decirse con justicia que tenía una visión de izquierda, amplia y profunda. Mucho más que todos aquellos, que con sus dos ojos bien puestos, preferían cerrarlos para no querer ver el terror que el golpe había desencadenado en este país.
11 de octubre de 2011
*Mi Vida Chilena. Editorial Lom. Santiago de Chile. 2006.
** Siniestro centro de tortura de la dictadura, donde fueron asesinados decenas de hombres y mujeres. Hoy convertido en un Parque de la Paz

viernes, 7 de octubre de 2011

EL OCASO DE EINSTEIN Y EL AUGE DE LOS ESTUDIANTES

(foto de gabriel sanhueza suárez)
Quería escribir sobre el desahucio de Einstein, hecho que conmueve hoy al mundo de la ciencia.
¿Hay algo que se mueva más rápido que la luz?, se preguntó hace cien años el físico más grande de toda la historia. “Nada”, se respondió a sí mismo.
Ahora llega desde Italia la noticia de que si existe algo que se mueve más rápido que la luz, que alcanza la friolera de 299.792.458 m/s.
El terremoto científico ocurrió el pasado jueves 29 de septiembre. Ese día un grupo de físicos constató que los neutrinos, un tipo de partícula subatómica, es decir más chica que un átomo, que casi carece de masa y no tiene carga supera la velocidad de la luz.
En 60.7 nanosegundos, lo que nos es mucho, si sabemos que un nanosegundo es la milmillonésima de un segundo, lo que es lo mismo que 10 elevado a la 9.
O sea los neutrinos “volaron” desde la Agencia Europea para la Investigación Nuclear, en la frontera franco-suiza hasta el laboratorio Gran Sasso en Italia a una velocidad de 299.798.454 m/s.
Un golpe duro contra la física moderna, que obligará a todos a repensar todo, partiendo por las velocidades máximas y lo más terrible con el principio que primero está la causa y después el efecto.
Un tema apasionante, pero que mejor lo dejo, porque ya me imagino, la sonrisa irónica de mi amigo Polo, si llega a leer estas líneas. Aún recuerdo como se desternilló de la risa cuando vio que leía un libro sobre moluscos, para entender las diferencias entre los murícidos y los tónidos.
Y mientras Einstein decae, las demandas de los estudiantes chilenos siguen en auge. Al altísimo apoyo con que cuentan entre la ciudadanía, cerca del 90%, se sumó ayer un fuerte espaldarazo del Fondo Monetario Internacional, FMI.
Este organismo recomienda aumentar los impuestos a las empresas para tener ingresos fiscales que atiendan las necesidades sociales como disminuir la desigualdad de ingresos y las insatisfechas, entre ellas, una educación pública y de calidad.
Esta afirmación deja en una posición más incómoda aún al deteriorado gobierno de Piñera y refuerza las posiciones de los estudiantes que le están cambiando la cara a mi país.
Estudiantes, que como escribió Violeta Parra son: “Jardín de nuestra alegría, aves que no se asustan, de animal ni policía”. Aunque esta última estrofa sea por estos días sólo un pleonasmo.
7 de octubre de 2011

lunes, 22 de agosto de 2011

LA CAZA DE BRUJAS DEL ALCALDE LABBE

“Todavía queman brujas en las hogueras de las ideologías. Siempre hay alguien que es un demonio en el país.
Y entonces, usted como el bueno, aunque tenga los ojos llenos de arena, puede apelar una vez más a la guerra santa”.

(Estribillo de la canción “Hexeneinmaleins”, del cantautor Konstantin Wecker).

El teniente coronel en retiro del Ejército de Chile, Cristian Labbé, el mismo que fue encargado de seguridad de Augusto Pinochet mientras era agente de la DINA, policía secreta de la dictadura, quiere reeditar la caza de brujas en el país, calificando de endemoniada a la dirigente estudiantil Camila Vallejo. De nada sirve que no sea pelirroja ni tampoco mezcle pócimas a medianoche.
El actual alcalde de Providencia, sufre de pánico moral, término que implica la persecución de un enemigo percibido de forma extremadamente sesgada e independiente de su inocencia o culpabilidad real. Para el alcalde el enemigo ahora son los estudiantes.
En términos sociológicos el pánico moral es la reacción sustentada en la percepción falsa o exagerada de un comportamiento cultural o de grupo, como peligrosamente desviado y que implica una amenaza inmensa para la sociedad.
En otras épocas Labbé, habría sonreído como Richelieu y las monjas ursulinas, mientras Urbain Grandier era quemado en la hoguera tras ser condenado por brujería.
O el año 1600 estaría sentado entre los miembros de la Inquisición Romana, mirando morir en la pira a Giordano Bruno por sus teorías del cosmos que superaban el modelo copernicano, señalando que el sol era sólo una estrella.
Y es seguro que el 23 de agosto de 1927 habría felicitado al fiscal y juez Webster Thayer, cuyos sentimientos anti emigrantes y anti anarquistas sentenciaron a morir electrocutados a los trabajadores italianos Sacco y Vanzetti.
Pero no exageremos, el ex militar que no puede vivir sin Pinochet al que visito 14 veces durante su detención en Londres, por edad no es tan antiguo. Mas bién es contemporáneo del teniente Pedro Fernández Dittus, el que comandaba el 2 de julio de 1986 la patrulla militar que quemó vivos a Carmen Gloria Quintana y a Rodrigo Rojas.
22 de agosto de 2011


sábado, 6 de agosto de 2011

“DO IT THE CHILEAN WAY”: LUMAZOS* EN VEZ DE EDUCACION

Hace un año atrás, me llamaban y escribían amigos y familiares que viven en el extranjero, emocionados por el heroico esfuerzo en rescatar a los 33 mineros enterrados vivos.
Nunca Chile había tenido un rostro tan positivo. El mundo entero nos veía como un país serio, eficiente, con inventiva, pero sobre todo, como un país profundamente humano y solidario con sus trabajadores accidentados. Eran los días gloriosos del „hazlo a la chilena“.
Fue esa imagen la que hizo ironizar al documentalista de Estados Unidos Michael Moore: “la próxima vez que tengamos un derrame en el Golfo de México, llamemos al Gobierno de Chile. Sabrá qué hacer".
Por supuesto, que como muchos ven el mundo y la vida con las antiparras de la economía, hasta se calculó cuánto habría costado tener esa imagen a través de una campaña publicitaria: la exposición en TV, portadas de diarios, internet y radio en el mundo, como la que tuvo Chile, habría significado entre 1.000 y 2.000 millones de dólares.
Todo ese inmenso capital intangible, que nos conectaba positivamente con un mundo globalizado está siendo destruido rápidamente por el gobierno de Piñera.
Primero fue la aprobación del proyecto HidroAysen, sin considerar su impacto ambiental en uno de los últimos territorios vírgenes del planeta. Prácticamente todas las opiniones en el extranjero señalan que el proyecto, calificado incluso como obsoleto y primitivo, es un desastre para la Patagonia chilena. La guinda de la torta la colocó el editorial del The New York Times, que indica que la construcción de las represas significará un “daño irreparable” para el medio ambiente.
En estos días, el mundo no entiende que el estado chileno no asuma la educación como su principal responsabilidad. Es incomprensible, para un uruguayo, un francés o un finlandés, que las familias tengan que pagar gran parte del costo de la educación de los niños y que por ello la calidad de la misma dependa de sus posibilidades económicas.
¿Cómo entender, que en los años sesenta, cuando Chile era ocho veces más pobre tenía educación pública financiada por el estado?.
Duele, aunque sea verdad, que escriban que en nuestro país existe un apartheid educativo. Donde los pobres tienen menos chance que los ricos. Un país donde los niños pobres se educan en escuelas de baja calidad en „escuelas basurero“ y los ricos en escuelas de alto nivel.
En Chile, escribe un periódico suizo, la separación socio económica de las escuelas es la mayor del mundo. Por eso, agrega, la UNESCO apoya la exigencia de los estudiantes, de los profesores y de toda la sociedad por un derecho a una educación de calidad para todos, independiente de sus ingresos económicos.
La violenta represión policial de los últimos días tampoco ayuda a nuestra imagen internacional. “Prügel statt Bildung“, lo que en chileno sería „lumazos en vez de educación“, titula el Frankfurter Rundschau, uno de los periódicos más importante de Alemania. Otras publicaciones recuerdan cuando Pinochet sacaba a miles de policías a la calle para reprimir el creciente descontento popular.
Hasta el „ollazo“** del pasado jueves –decir cacerolazo siempre me ha parecido cursi- es recordado con reminiscencias por diferentes publicaciones latinoamericanas y europeas. Como escribió aquel barbudo famoso, parece que en mi país la historia se repite una vez como tragedia y luego como comedia.
6 de agosto de 2011
*Chilenismo, golpe dado con bastón policial, hecho de madera de luma, particularmente dura.
** Manifestación de descontento, golpeando acompasadamente ollas, cacerolas y otros utensilios domésticos a una hora acordada de antemano.

viernes, 15 de julio de 2011

UN GOBIERNO AL BORDE DEL ATAQUE DE NERVIOS

(Foto de Gabriel Sanhueza
El gobierno está al borde del ataque de nervios… apenas a un año y 4 meses de su elección. A su falta de credibilidad, a su nula empatía con la ciudadanía empoderada, suma ahora un peligroso tratamiento de las manifestaciones callejeras.
La marcha del pasado jueves 14 fue pacífica. Estuve presente. Hice fotos. Como todos, pude apreciar que decenas de miles de personas marcharon tranquilamente por la Alameda convocados por el Colegio de Profesores y la Confederación de Estudiantes Universitarios (Confech) en rechazo a las propuestas del Ejecutivo en materia de financiamiento universitario y para insistir en que se ponga fin al lucro y se recupere la educación pública.
Reitero, la marcha fue pacífica, hasta la intervención policial pasada las 13.00 horas. Fue una manifestación espectacular, llena de alegría, disfraces, música, carros alegóricos. Fue inmensa, a pesar del invierno y de las vacaciones forzadas por el gobierno para quebrar el movimiento.
Desesperados por ello, se cumplió con lo que el intendente Fernando Echeverría y el alcalde Pablo Zalaquet habían amenazado desde tempranas horas: disolverla por no autorizada, con violencia, a punta de gases lacrimógenos y sobre todo atacando al grueso de la marcha.
El jueves pasado las autoridades de gobierno hicieron abandono de sus deberes. El Ministerio del Interior está para garantizar la libre expresión pública de los ciudadanos. No sólo para eso, sino que tiene además el deber de protegerlos para que se expresen. Los carabineros están para defender a quienes se manifiestan pacíficamente, no para agredir a la gente.
Independiente de que a Zalaquet y a Echeverría les aflore el “pinochetista” que llevan dentro, no creo que sea sólo un tema de falta de manejo y de criterio. Es simplemente la vieja estrategia de incriminar a los manifestantes como vándalos, tratar de poner el énfasis en la violencia de grupo ínfimos y no en las demandas de la inmensa mayoría de la gente.
A un gobierno al borde de la histeria le interesa que los medios destaquen los desmanes y no las demandas sociales que la mayoría de los chilenos apoyan. La prensa escrita diaria, acogió con gusto y sumisión esta tarea.
Estamos ante una provocación burda. Haciendo un paralelo, es como si Rodrigo Hinzpeter, Ministro del Interior prohibiera a los miles de hinchas chilenos viajar a Mendoza a acompañar a la selección, porque dentro de ellos, un pequeño grupo provoca caos y desórdenes en la ciudad trasandina. Lo que realmente ha ocurrido.
Diablos. Lamento haber escrito esto. Capaz que dentro de la torpeza que este gobierno demuestra lo haga y prive a Chile de un apoyo masivo en la Copa América.
15 de julio de 2011
Educación chilena, movimiento estudiantil, marchas callejeras, Rodrigo Hinzpeter, Fernando Echeverría, Pablo Zalaquet

miércoles, 25 de mayo de 2011

HYDROAYSEN: UN PROYECTO PRIMITIVO

“La ciudadanía está empoderada, pero no bien informada”, afirmó el biministro de Minería y Energía, Laurence Golborne, frente a la mayoritaria oposición al proyecto HidroAysén. Es el mismo ministro que tuiteó atolondradamente, bajándole el perfil a la tragedia de Fukushima y asegurando que la energía nuclear era segura.
Acojo su desafío y si de informar se trata, lo primero que habría que decirle es que se aprobó un proyecto primitivo. Hoy, la comunidad internacional no considera las megacentrales hidroeléctricas como fuentes renovables de energía, por sus excesivos impactos ecológicos, sociales, culturales y económicos, en el corto, mediano y largo plazo.
Tampoco es limpio.
El proyecto HidroAysén generará más de 3.500.000 toneladas de carbono con su represa y otros 9.000.000 millones de toneladas por su línea de transmisión. Esto, por los materiales, combustibles, máquinas y cambios drásticos de uso de suelo que significa su construcción.
La putrefacción posterior de la masa vegetal, en la extensa zona de inundación, generará metano por años, uno de los gases de efecto invernadero más agresivo.
Los embalses retienen nutrientes y sedimentos que sirven a organismos marinos que capturan carbono. HydroAysén, además de contaminar y destruir amplias zonas, matará varios ecosistemas marinos que capturan carbono. El área de influencia puede llegar hasta 300 kilómetros de distancia desde la desembocadura de los ríos hacia el mar.
No es renovable.
HidroAysén tendrá una vida útil de entre 50 y 80 años. Las megarepresas para aprovechar el caudal de los ríos instalan gigantescas paredes de cemento, cortando los cauces naturales y transformando los ríos represas abajo en ríos artificiales.
Con ello destruye su dinámica natural. Rio arriba el agua se estanca y se eutrofica. Cambia su composición química. En la práctica, se pudre, como el agua de una piscina abandonada y las comunidades biológicas inherentes a un ecosistema fluvial mueren. Los nutrientes y sedimentos, que son la base de la vida de las comunidades marinas, quedan atrapados en la presa, no llegan al mar y pierden su función de alimentar a los organismos marinos.
Esta capa de sedimentos y lodo, con el tiempo hacen inoperable las represas. Eliminar todo ese material no es rentable y lo que harán es dejar las estructuras para siempre, ya que desmantelarlas es increíblemente costoso. HidroAysén es un proyecto que genera daños irreversibles.
No es rentable.
HydroAysén se presenta como rentable, pero su evaluación económica no considera los costos ambientales, culturales, ni sociales. Sólo toma en cuenta lo que vale construir el proyecto.
¿Cuántas serán las pérdidas para el turismo?. ¿Qué valor tiene la cultura de una región? ¿Cuánto cuesta sacrificar la Patagonia, un ecosistema único en el planeta? ¿Cuánto vale el paisaje de casi todo el centro sur de Chile, ensombrecido por las líneas de transmisión?. ¿Qué valor tiene cada una de la especies que desaparezcan?.
¿Cuántas perdidas significan para el país la pésima imagen que adquiere Chile estos días en todo el mundo?.
Si estos costos se incluyeran en la evaluación económica, claramente no resulta rentable. HydroAysen internaliza los beneficios y socializa las pérdidas. O sea obtienen sus ganancias, pero los problemas los asumimos todos nosotros, ahora y en el futuro.
El Estudio de Impacto Ambiental y su revisión están viciados.
Con un ardid administrativo, el ex intendente de Aysén, Selim Carrasco, permitió que el estudio fuera revisado sin incorporar ninguna de las miles de observaciones y preguntas de la ciudadanía. Permitió, además, que siguiera en evaluación aunque varios servicios públicos habían manifestado su rechazo al estudio por vacíos de fondo.
Se han adulterado informes de los servicios regionales por parte de los servicios centrales para aprobar el proyecto. CONAF nacional cambió el informe de CONAF Aysén, que rechazaba la iniciativa por su impacto en parques nacionales.
Publicidad engañosa.
El domingo 22 de mayo, recién pasado, HidroAysén compró una página entera en El Mercurio, donde compara la superficie que ocuparían paneles solares fotovoltaicos con la que ocupará el proyecto, para producir la misma energía.
Intencionalmente… o por ignorancia omite las centrales termo solares (CSP), que son hoy las tecnologías modernas que generan electricidad a escala industrial.
Estas centrales ocupan mucho menos espacios que HydroAysén para producir la misma energía, con la diferencia que son renovables, limpias y que en nuestro país, en el desierto de Atacama, existen las mejores condiciones del planeta para desarrollarlas.
En la misma publicidad, al comparar HydroAysén con la superficie que ocupa la producción de energía eólica, vuelve a engañar.No señala que hoy ya existen aerogeneradores de última generación, con una potencia nominal de 6 MW cada uno , que no afectan ni el paisaje ni ocupan gran superficie, ya que se instalan en “granjas” eólicas mar afuera. (offshore).
Quizás Golborne debería dejar de pensar en el pasado, en HydroAysén y en la energía nuclear y mirar hacia Aldeire, en la provincia de Granada, España donde se acaba de inaugurar el complejo termo solar, más grande de Europa y el segundo más grande del mundo. O darse una vuelta por Alemania para enterarse de los gigantescos avances en el desarrollo de la energía eólica.
Un lobby descarado contra las Energías Renovables No Convencionales.
De capitán a paje, o sea de Piñera a Golborne, con el coro de los medios nacionales, repiten que la solución para Chile no son las energías renovables no convencionales. Está claro, que ni en Chile ni en el mundo, las energías renovables pueden satisfacer de un santiamén el consumo actual. Plantear lo contrario es demagogia. Pero, también está claro que funcionan a mucho más corto plazo, con los incentivos que el Estado debe otorgarle. En Alemania, en 10 años estas energías suplirán toda la que hoy produce la energía atómica de ese país. Mucho menos tiempo que lo que demoraría la construcción de HydroAysén.
Actualmente en Chile la capacidad total instalada de energía nominal alcanza los 14.940 MW.
Alemania tiene más de 22.000 MW sólo en capacidad eólica instalada. Es decir, toda la electricidad chilena, más un tercio proviene en ese país del viento.
La libertad energética de Chile está en ese camino. Emprenderlo requiere, sin embargo, vencer las inmensas resistencias y presiones del lobby económico que hoy, en concomitancia con el gobierno, controla el negocio de la energía.
Y de paso, dejaremos de ser vistos como los trogloditas del mundo en materia de energía.
25 de mayo de 2011

viernes, 6 de mayo de 2011

¿Y “EL FUTURO ESPLENDOR”*


(Foto de Gabriel Sanhueza)
El mar chileno es una de las cinco zonas pesqueras más productivas y diversas del planeta y nuestro país constituye la sexta pesquería más importante a nivel mundial.
Sin embargo, esa inmensa riqueza no beneficia a su gente, no genera trabajo digno, ni menos alimenta a los chilenos. Sólo un puñado de empresas se enriquece con las rentas que genera la industria pesquera en Chile, dejando de paso un mar arrasado.
Tenemos récords dudosos, que dan vergüenza ajena. Somos, después del Perú, el segundo exportador mundial de harina y aceite de pescado. Es decir, uno de los mayores vendedores de proteína animal del planeta, producto sin mayor valor agregado.
Hacemos harina nuestros recursos hidrobiológicos para alimentar pollos ajenos. Paradojalmente, apenas consumimos 7 kilos de pescado per cápita al año. Los peruanos llegan a los 22, los españoles a los 30 y los japoneses (antes de Fukushima) a los 50 kilos.
Somos el segundo país exportador de salmón y trucha de cultivo en el mundo y el primero en América Latina en el desarrollo de la acuicultura.
Nada de eso sin embargo, favorece a la ciudadanía, a las comunidades costeras, a los pueblos originarios, a los consumidores. Por el contrario, hoy, por primera vez, se reconoce que vivimos una grave crisis pesquera, donde prácticamente más del cuarenta por ciento de los recursos están colapsados. Otro 18 por ciento está siendo capturado a sus niveles máximos, y cerca del 40 por ciento se encuentra sobre explotado.
Tomemos, por ejemplo, el jurel, base de la fortuna del Grupo Angelini,** pasó de capturas equivalente a 4 millones y medio de toneladas en el año 1995 a sólo 300 mil toneladas el año pasado. Trescientos mil toneladas de juveniles, porque los jureles que hoy se capturan son minúsculos. En pocos años disminuyeron de 60 centímetros de largo a escuálidos 21.
Expertos aseguran que ya hemos perdido un 80 por ciento de la biomasa marina, y que su recuperación significará por lo menos 15 años.
La pregunta lógica que los chilenos debemos hacernos, es ¿Cuál es el sentido de explotar ese mar tan rico que la naturaleza nos dio?. ¿Enriquecer los bolsillos de unas pocas grandes compañías? ¿de SPK Angelini?, ¿de Pesquera Camachanca? ¿de pesquera Bio Bio?, ¿de San Jorge?.
De nuevo la pregunta, ¿Cuál es el sentido de arrasar con los recursos hidrobiológicos?. ¿Qué tres grandes conglomerados se apoderen del 95% de los jureles, mientras 100 mil pescadores artesanales empobrecidos se quedan con el 5 por ciento restante?.
Una pesquería sustentable debe, por lo menos, cumplir con tres requisitos básicos: Alimentar a sus habitantes, sin encarecer el precio de los productos. El jurel, comida de los pobres en Chile, ha duplicado su precio en los últimos años.
Segundo: cuidar y conservar en el tiempo los recursos marinos.
Y tercero: crear fuentes de trabajo estable. Lo que hoy tampoco ocurre porque la política industrial depredadora ha significado la pérdida de miles de empleos.
Lo lamentable en toda esta historia es que fue la Concertación, el gobierno de Ricardo Lagos, el que privatizo el mar regalándoselo a estos grandes conglomerados. Escribo regalo, porque se quedaron con recursos de todos nosotros, pagando al fisco un irrisorio 3% de las ventas que realizan.
El 2012 se tiene que revisar esta privatización que significó la entrega de cuotas de capturas individuales intransferibles.
A todas luces en estos 10 años el sistema no estuvo a la altura de una pesquería sustentable: no logró conservar los recursos que pertenecen a todos los chilenos, tampoco logró mantener y mejorar los empleos del sector, y más aún pone en riesgo la situación alimentaria de los habitantes.
En las próximas semanas el gobierno deberá enviar al Congreso un proyecto de ley que determine si nuestro mar seguirá siendo destruido por unos cuantos industriales o si el estado deja de regalar las rentas de la pesca y asume una política que asegure su sustentabilidad, detenga la sobreexplotación de los recursos y favorezca la administración de los recursos pesqueros para el bien del país.

6 de mayo de 2011
*El himno nacional de Chile, dice “y ese mar que tranquilo te baña te promete futuro esplendor.
**El fundador Anacleto Angelini, fallecido el 2007, era el hombre más rico de Chile y de Latinoamérica.

viernes, 8 de abril de 2011

FUKUSHIMA: Y ESE MAR QUE TRANQUILOS CONTAMINAN

La cadena de errores no se detiene en Fukushima. En los últimos días comenzaron a contaminar el océano Pacífico, lo que se suma al peligro aún existente de la fusión total de los reactores 2 y 3 y a la radiactividad atmosférica.
La radiactividad afectará los ecosistemas marinos, con efectos difíciles de evaluar, ya que no existen precedentes de este tipo de vertidos al mar. La extensión de la contaminación dependerá de las corrientes marinas en la zona y probablemente alcance cientos de kilómetros cuadrados. Hay que añadir el hecho de que los peces se desplazan, lo que extenderá la radiactividad mucho más allá de la zona del vertido inicial.
La contaminación del Pacífico y de los bancos pesqueros de la zona introduce una nueva variable en la tragedia de Fukushima. Ya está claro que no será posible el consumo del pescado procedente de Japón. La contaminación obligará a una veda de la pesca en la zona por tiempo indefinido. Incluso, cuando en el futuro la radiactividad haya disminuido, será necesario controlar por años el pescado capturado para ver si es apto para el consumo humano.
La catástrofe tiene una cara doble: afecta la economía pesquera no sólo del Japón, sino de otros países que explotan los bancos de peces de la zona y, por otro, infringe un daño aún desconocido a los ecosistemas marinos.
Los expertos coinciden en que no se puede calcular el efecto del agua radiactiva vertida al Pacífico hasta no tener datos exactos. No obstante, está claro que los isótopos llegarán a la cadena alimentaria. Su dimensión no se conoce aún, pues los datos de TEPCO y del Gobierno japonés son contradictorios y, en parte, escasos.
Lo que sí reconocen es que 11.500 toneladas de agua radiactiva fueron lanzada voluntariamente al océano Pacífico, a las que se suma el vertido accidental, por más de dos días, a razón de 7.000 mil litros por hora procedentes del reactor número 2. O sea unas 400 toneladas más.
El agua vertida voluntariamente viene del intento de enfriamiento de los reactores y está contaminada con yodo, que emitirá radiactividad durante unos 160 días, y por cesio, que será radio tóxico por más de 100 años. Según mediciones de TEPCO, el nivel de yodo radiactivo en el agua de mar llegó a superar 7,5 millones de veces el límite legalmente permitido. Con partículas de estroncio y plutonio también hay que contar. Dependiendo de su volumen, su difusión será mayor o menor.
Este derrame se hizo para habilitar espacio para líquidos aún más radiactivos como el agua que se escapaba del reactor dos. TEPCO, siguiendo con su política de parche, intentó controlar esa fuga gravísima mediante la inyección de hormigón, lo que no funcionó. Un día después trataron de inyectar polímeros absorbentes, lo que tampoco funcionó. Finalmente, se logró controlar la fuga con un compuesto de silicato sódico. Si esto es un éxito, nadie lo puede asegurar. No se sabe si resistirá otro sismo o si no hay otras fugas en la planta nuclear.
Esta agua está altamente contaminada, porque ha estado en contacto con el núcleo o con el combustible utilizado. Si ha arrastrado consigo compuestos procedentes del combustible gastado, la radiactividad podría persistir durante miles de años.
La falta de previsión de TEPCO sigue siendo escalofriante. El vertido voluntario de 11.500 toneladas es porque refrigeró los reactores con agua de mar sin haber habilitado suficiente espacio para almacenarla. Esta agua debería haber sido tratada como un residuo radiactivo y almacenada como tal. Pero el vertido accidental y la falta de espacio obligaron a la evacuación. El bombear el agua al mar es un reconocimiento de que no tenía otra alternativa. Pero estamos casi a un mes del accidente. Se habrían podido construir reservorios para almacenar temporalmente el agua. La variante de echarla al mar fue la peor de todas.
8 de abril de 2011

jueves, 31 de marzo de 2011

FUKUSHIMA FUERA DE CONTROL

En la tragedia de Fukushima hay que leer entre líneas. Escudriñar las confusas estadísticas que la operadora nuclear, Tokyo Electric Power (Tepco), entrega a gotas. Mirar lo que señalan los expertos internacionales; las agencias noticiosas responsables, como Kyodo News; escuchar las aseveraciones de las organizaciones ambientalistas.... y luego sacar conclusiones propias.
La primera es que ha habido una cadena de errores fatales, que aún no termina. A tres semanas de la crisis queda en evidencia que ésta ha sido manejada de una manera caótica, para decir lo menos.
El mundo entero vio como en forma desesperada helicópteros vaciaban agua de mar sobre los reactores, mientras carros cisternas con largas mangueras, intentaban bajar la temperatura de los reactores atómicos en proceso de derretimiento. La pregunta, es ¿en qué manual del manejo atómico aparecen esas acciones para enfrentar una catástrofe de esta naturaleza?. La respuesta es: en absolutamente ninguno.
Otros se preguntan, ¿por que cuando Tepco decidió comenzar a enfriar los reactores con agua de mar, no tomó al mismo tiempo las providencias para obtener agua dulce y continuar el proceso?. Esa descoordinación fue fatal, porque la sal marina se cristalizó en la superficie de las barras de combustibles de los reactores, impidiendo hasta hoy un enfriamiento real. El agua dulce habría ayudado hace más de 10 días a reducir el problema.
Los días pasan y la población japonesa e internacional sigue sin saber cuál es la real proporción de la catástrofe. Las conjeturas continúan, mientras el gobierno y los administradores de los reactores, siguen mostrando una descoordinación que da miedo.
Las advertencia a la población civil también dejan mucho que desear. Tuvieron que pasar más de dos semanas para que el gobierno entregara las mediciones de la contaminación radiactiva del aire, del agua, de la leche y las verduras. Resultados, que no se han entregado en forma sistemática, es decir día a día, como ocurrió en muchos países de Europa central después del desastre de Chernóbil.
Todos podemos ver que las mediciones de la contaminación liberada son esporádicas y contradictorias, señalando majaderamente que no significan peligro para la salud humana.
La verdad es que en Fukushima hay radiaciones que en poco tiempo pueden ser mortales para los seres humanos. Hace un día, datos oficiales de de las autoridades atómicas responsables del Japón, entregadas en forma sibilina, indicaban que basta con que un ser humano se exponga un cuarto de hora a esa radiación, para que, con un cincuenta por ciento de seguridad, fallezca en pocas semanas.
¿Dónde está la verdad?. El Instituto Central de Meteorología y Geodinámica (ZAMG) de Austria asegura que las emisiones de radioisótopos volátiles de yodo y cesio son en la magnitud de la catástrofe de Chernóbil. Por su parte, el Instituto de Radioprotección y de Seguridad Nuclear (IRSN), de Francia a dos semanas del terremoto estimaba en un dieciseisavo las emisiones japonesas comparadas con las de Chernóbil.
Lo más terrible, aún no se sabe cómo y por donde la radioactividad llega al medio ambiente. Durante días aseguraron que los contenedores estaban intactos. Hoy todo el mundo sabe que no es así.
En los últimos días la situación se ha complicado más, al descubrirse en el suelo plutonio, el más radio toxico de todos las elementos del reactor.
Da la impresión que desde el 11 de marzo los responsables van detrás de los acontecimientos. Nadie sabe el plan para los próximos días, semanas o meses venideros.
Resulta incomprensible, por otra parte, que se nieguen tozudamente a la extensión de la zona de evacuación, por lo menos en un radio de cuarenta kilómetros, considerando el drástico aumento de la radiación local. El yodo 131 supera en más de cuatro mil veces el límite legal. Mientras más lejos esté la gente de la central destruida, más posibilidades tiene de no contaminarse radioactivamente.
31 de marzo de 2011

viernes, 18 de marzo de 2011

48 HORAS DECISIVAS EN FUKUSHIMA

Si se puede impedir aún el gran desastre atómico en Japón se verá en las próximas 48 horas. A más tardar este fin de semana se sabrá si aún es posible hacer algo en los semi destruidos reactores. „Hacer algo” significa enfriarlos. Si eso no se logra, la catástrofe será mayor.
Aunque la Tokyo Electric Power Company sigue entregando información vaga e imprecisa, la preocupación principal de los expertos internacionales es la situación en que se encuentran las piscinas de combustibles usadas en las distintas unidades.
Se cree que incluso pueden haber llegado a vaciarse por completo.
El combustible gastado, debe mantenerse refrigerado en forma constante en inmensos contenedores con agua. Si no hay agua, se calienta y emite enorme cantidades de radiactividad, especialmente cuando el combustible es una mezcla de uranio y plutonio, como es el caso del reactor 3.
Crítica es también la situación en el reactor 4, que al momento del terremoto estaba desconectado por razones de mantenimiento. La gran cantidad de barras de combustibles se encontraba en piscinas, en las que se presume hoy no hay agua o hay muy poca. El martes pasado se originó allí un incendio y luego una explosion que dejó una gran grieta en la pared del edificio. Al día siguiente, o sea el miércoles, se produjo un nuevo incendio, que destruyó gran parte de la sala del reactor. Desde entonces, dos trabajadores se encuentran desaparecidos.
Si en los próximas 48 horas no se lográ allí elevar el nivel de agua de las piscinas donde se encuentra el combustible atómico utilizado, la liberación de la radioctividad será enorme. Esa es la lucha desesperada que llevan a cabo los helicópteros y los bomberos japoneses.
Si no lo logran, las barras de combustibles estarán prácticamente al aire libre,lo que hará imposible que alguén se acerque. En la práctica no habrá nada más que hacer. „Alea jacta est“.
18 de marzo de 2011

martes, 15 de marzo de 2011

RADIACION NUCLEAR: VIVIENDO CON EL ENEMIGO

El comisario europeo de la Energía, Günther Oettinger, ha calificado de "apocalipsis" el accidente nuclear de Japón y asegura que las autoridades locales han perdido el control de la situación en la central de Fukushima. La radiación puede alcanzar niveles peligrosos para la vida. No sólo para vida humana. Para la vida en general.
Los principales elementos radioactivos liberados en Fukushima son:
Yodo: El yodo en su forma natural es muy importante para el organismo humano. Se encuentra sobre todo en los mariscos y en los pescados. La tiroides es el órgano que procesa el yodo natural. En las reacciones de fisión en un reactor nuclear o en una explosión nuclear surgen los isótopos de yodo radiactivo o yodo-131. Esta sustancia cuando se libera en el medio ambiente es acumulada en la tiroides de los seres humanos, glándula que no puede diferenciarlo del natural.
El yodo radioactivo es una sustancia muy volátil que puede ser rápidamente transportado a largas distancias por el aire. En Chernóbil, en las primeras semanas después de la catástrofe, fue la principal fuente de contaminación de los alimentos, por ejemplo de la leche fresca. La vida media de yodo-131 es de 8,2 días. Después de ese lapso su presencia en el aire se reduce en un 50 por ciento y así sucesivamente.
La repartición de tabletas de yoduro de potasio, conocidas popularmente como pastillas de yodo es para “bloquear” la glándula tiroides de la absorción del yodo radioactivo y prevenir así la aparición de posibles futuros cánceres.
Cesio: Existe en pequeñas cantidades en la naturaleza. Pero el isotopo radioactivo cesio-137 es producido por la fisión nuclear. Después de la catástrofe de Chernóbil, hace 25 años, se escapó al medio ambiente. El mismo que en Japón ya puede estar en la atmosfera o en las aguas evacuadas procedentes del núcleo del reactor, por el desastre nuclear en marcha.
Libre en el entorno es absorbido por los animales y las plantas. Así puede llegar a los alimentos, a las carnes y al pescado, a la leche y a las verduras.
Las altas concentraciones de cesio-137 dañan el tejido muscular y los riñones de los seres humanos. Se distribuye con rapidez por el cuerpo de manera que contamina todo el organismo. Tiene una vida media de 30 años, es decir ese es el tiempo que transcurre para que la cantidad original presente en el medio ambiente se reduzca a la mitad.
Plutonio: Este metal pesado, radioactivo y altamente tóxico, es utilizado como combustible en los reactores nucleares. En la naturaleza existe en ínfimas cantidades, pero surge en cualquier reactor nuclear como un subproducto de la fisión de los átomos de uranio. Su vida media tiene la friolera de 24.000 años. Después de ese lapso su radioactividad se ha reducido a la mitad. Si el plutonio es captado por el organismo puede provocar diferentes tipos cánceres.
Radioactividad: Es la propiedad de ciertos núcleos atómicos para transformarse, sin influencia externa en otros núcleos. Esta energía se emite en forma de rayos alfa, beta o gamma. Es producto de reacciones nucleares en los reactores. La radioactividad no se puede probar, sentir, oler o ver.
La radioactividad puede destruir las células del cuerpo de manera irreversible. El daño depende de la duración, la naturaleza, el tejido afectado y de la intensidad de la radiación. Los expertos distinguen entre los efectos agudos y tardíos. Ya la radiación en dosis bajas puede provocar mutaciones genéticas y por lo tanto causar cáncer a largo plazo, como la leucemia y el cáncer de tiroides. Las dosis altas causan fiebre, náuseas, ardor de la piel y la boca, pérdida de cabello, hemorragias internas y la muerte.

15 de marzo de 2011

domingo, 13 de marzo de 2011

CRISIS NUCLEAR EN JAPÓN: LO QUE ESTA SALIENDO MAL PUEDE SER PEOR

Lo que ocurre en la central nuclear de Fukushima no es ninguna sorpresa. Todo aquel que se interesa en el tema, sabe que después de un terremoto de esa magnitud puede ocurrir una fusión dando origen a una catástrofe con consecuencias fatales para los seres humanos y el medio ambiente. Otra cosa es que por intereses económicos no lo quieran aceptar.
Fusión nuclear, en sencillo, es el derretimiento, la licuación del núcleo del reactor que por medio de explosiones puede dañar el contenedor de seguridad y liberar a la atmosfera gases y partículas altamente radiactiva.
Si eso llega a ocurrir el panorama se pone negro, muy negro.
Tan sombrío que ya comienza a operar factores sobre los que no tenemos ningún control. Por ejemplo, el viento.
Los japoneses rezan para que el viento sople desde la tierra hacia el mar. Que no gire en dirección a Tokio, la capital de 30 millones de habitantes.
Pero eso es sólo una esperanza. Las agencias meteorológicas niponas indican que el viento que va al mar es débil en estos días; mientras que es fuerte hacia el sur y el oeste. O sea, la posibilidad de que la contaminación radiactiva alcance las grandes ciudades es inmensa.
Tampoco está claro si la crisis ha llegado a su apogeo.
Siguen las fuertes réplicas, que no podemos predecir. Con una infraestructura nuclear ya golpeada y debilitada un nuevo sismo puede significar la fina diferencia entre la vida y la muerte.
Y no estamos hablando de un sólo reactor, sino de tres que están hirviendo en Fukushima. A eso se agrega la reciente declaración de emergencia por la alta radioactividad en la central de Onagawa. La información la entrega la Tokyo Electric Power Company, caracterizada por sus falsedades y culpable de muchos accidentes nucleares en Asia, los que nunca llegan a los oídos de los comunes mortales.
Todo ha salido mal en Japón en los últimos días. Primero un terremoto de 8.9 grados Richter, más de lo que el diseño de la central puede resistir, aunque Jorge Schaulson*, diga lo contrario.
El terremoto hace colapsar el sistema de refrigeración de los reactores al no contarse con electricidad. Entran a operar las bombas refrigerantes alimentadas con diesel, las que sólo sirven hasta que el tsunami las inunda y destruye, cuarenta y cinco minutos después del terremoto.
La esperanza que queda es utilizar un tercer sistema de refrigeración, alimentado por baterías y secundado con maniobras de evaporación, pero que se demuestra insuficiente para enfriar los reactores.
El núcleo del reactor está tan caliente, más de 2000 grados centígrados, que separa el hidrógeno del agua. El oxigeno libre forma una mezcla explosiva que con una chispa provoca la explosión, vista en todo el mundo, que destruye el edificio y deja escapar el gas.
Hasta ahora dicen que los contenedores de seguridad no están dañados y que la fusión del núcleo tiene lugar en su interior.Ojala sea así.
Los próximos días serán una carrera contra el tiempo, ya que hay que enfriar los reactores para evitar una catástrofe mayor. Para ello anunciaron el uso de agua de mar, lo que fuera de parecer una solución „a la chilena“, es puesta en duda en su eficacia por muchos expertos.
Y que significa además la inutilización para siempre de los reactores, cuyo valor es de miles de millones de dólares.
Me gustaría que dijeran algo los políticos como Eduardo Frei*, Sergio Bitar* y Ricardo Núñez*, defensores acérrimos de la opción nuclear. O el biministro Golborne*. O los irresolutos perennes, como Ricardo Lagos*, que por años están con la cantinela de “que no hay que rechazar ninguna opción”, de que “quizás sí o tal vez no”, de “que podría ser”.
Les ofrezco la palabra

13 de marzo de 2011
* Políticos chilenos de diferentes pelajes con el común denominador de ser pro energía nuclear.

viernes, 25 de febrero de 2011

GADAFI: DICTADOR MUERTO CAMINANDO

Desde hace más de un mes vemos con alegría desplegarse las fuerzas de la libertad en los países árabes. Primero fue en Túnez, luego el pueblo egipcio lanzó por la borda al dictador eterno. Ahora es el turno de los libios, que a pesar de una sangrienta represión tratan de poner término al peor de los déspotas de nuestro tiempo. Un asesino que no duda en bombardear a su propio pueblo.
¿Quién hace eso para aferrarse con sus garras al poder?. Ni siquiera nuestro criollo Pinochet, se atrevió a tanto, aunque pensó en bombardear la población La Legua,* si aumentaba allí la resistencia contra el golpe.
Pero no todos están muy contentos con este proceso. Las democracias europeas titubean frente a la insurrección libia. Al igual que Obama y Putin muestran una cautela sorprendente frente a los acontecimientos. Francia, Alemania e Italia hacen desde años pingües negocios con Gadafi. No en vano lo recibían y visitaban con abrazos de amistad eterna. Repugna ver en estos días en los canales internacionales a Berlusconi besarlo con efusión y pasear con él en limusina; o a Schroeder sentado en su carpa circense riendo a destajo del dudoso humor del dictador.
Les preocupa mucho más mantener el acceso al petróleo de Libia que los deseos de libertad del pueblo. Les aterra un éxodo masivo de los trabajadores que en los últimos años se fueron a Libia a desempeñarse en el petróleo, en aquellos puestos, para los cuales Gadafi fue incapaz de calificar a su propia población. Frattino el Ministro del Exterior de Italia pinta cuadros apocalípticos si el dictador suelta sus riendas ensangrentadas en el país.
Diferente que en Túnez y Egipto la rebelión en Libia no tiene lugar bajo los ojos del mundo. La censura de internet, la no presencia de periodistas internacionales hacen difícil formarse una idea de los alcances de la guerra civil en cierne. Lo que, sin embargo, está fuera de duda es que en Libia no hay una revolución de las flores y los manifestantes no colocan claveles en los fusiles de los soldados. Sería ingenuo pensar que Gadafi, después de de 40 años de gobernar con el terror estuviera dispuesto a abandonar su puesto pacíficamente.
El pueblo libio, como muchos otros, está sólo en esta lucha final. Al igual que otros pueblos no olvidará que a menudo la historia de la libertad está regada con sangre, violencia y víctimas.
Pero, independiente de lo que ocurra en los próximos días, Gadafi ya es un dictador muerto caminando. Más temprano que tarde, el pueblo tomará su destino en sus manos, y será más espectacular si lo hace sobre la base de sus propias fuerzas.
Si es así tendrá la autoridad moral para encarar a las democracias occidentales, que por muchos años traicionaron sus ideales de libertad y democracia para hacer negocios con el déspota de Trípolis. También podrán mirar directo en los ojos a los Castros, a Chávez y a Ortega que sin disimulo ni vergüenza se solidarizan hoy con el dictador del terror.
25 de febrero de 2011
*Población de Santiago que opuso resistencia al golpe del 11 de septiembre de 1973

martes, 8 de febrero de 2011

¿ENERGIA NUCLEAR EN EL PAIS DE LAS REPLICAS?


(Aerogeneradores en la comuna de Canela. Foto de Gabriel Sanhueza).
Proliferan en estos días entrevistas, artículos y opiniones que abogan con ligereza por la energía nuclear para Chile, sin que haya ninguna mención sobre las enormes posibilidades que nos ofrecen las energías renovables no convencionales y la eficiencia energética.
Sorprenden las aseveraciones, de que el país debe emprender sin duda ni pausa el camino nuclear. No hacerlo –argumentan- sería una tremenda irresponsabilidad.
Sorprende también que aquí se junten políticos de todos los pelajes. Sorprende aún más la ligereza con que se le cataloga de energía “segura y limpia”.
Desde Chernóbil, cuyas dramáticas consecuencias para los humanos y el medio ambiente aún se viven, muy pocos países modernos y democráticos del mundo consideran la energía nuclear como una alternativa segura de provisión de energía. Menos como una energía limpia, ya que produce residuos atómicos de extrema peligrosidad y para los que aún no se tiene ninguna respuesta segura.
El 2007, en Niigata, Japón, después de un fuerte terremoto la central nuclear más grande del mundo, perteneciente a la Tokyo Electric Power (TEPCO) cesó por completo sus actividades.
Sólo dos años después pudo reiniciar sus operaciones en uno de sus 7 reactores. Hasta hoy los otros seis continúan paralizados.
En Niigata, se constató que más de 1000 litros de agua radioactiva fueron vertidos al mar, no un litro y medio, como se dijo al principio. TEPCO, después de dudas, mentiras y vacilaciones, admitió finalmente que el terremoto provocó un desastre: un centenar de barriles de escoria de baja radiactividad resultaron afectados por el terremoto. Admitió también que “sólo” la mitad de los 22.000 barriles almacenados cerca de la central nuclear estuvieron bajo control los días siguientes al accidente. También aceptó que se habían producido emisiones a la atmósfera de "pequeñas cantidades" de sustancias radioactivas como cobalto 60, yodo y cromo 51.
TEPCO reconoció que los reactores fueron diseñados para resistir terremotos, pero sólo, hasta determinada intensidad, inferior a la magnitud del registrado aquel lunes de julio de 2007. El terremoto que afectó las instalaciones fue magnitud 6.8 en la escala de Richter. El terremoto de hace un año en Chile, fue 8.8 en la misma escala. O sea cien veces mayor.
Así se desplomó el último y reiterado mito sobre la seguridad de la industria nuclear: la confiada creencia cientificista, de que es posible construir plantas capaces de resistir todo tipo de terremotos.
En Chile, llama la atención que el principal argumento para defender este tipo de proyectos sea considerarlos la solución inmediata de problemas energéticos “coyunturales”, como la actual estrechez energética que amenaza terminar en racionamiento. Por donde se lo mire, es imposible que siquiera atenúen dicho problema y menos que lo solucionen en el corto, mediano ni largo plazo.
Finlandia, el único país democrático, que construye desde el 2002 una nueva central nuclear, Olkiluoto 3, reconoció hace poco que tiene un atraso de más de tres años. Debía comenzar a generar electricidad en mayo de 2009, pero hace poco el gerente del proyecto, Jouni Silvennoinen, anunció en Helsinki que la inauguración de la planta "podría retrasarse hasta más allá de junio de 2012, que es el plazo actual confirmado por el fabricante de los equipos".
Y lo que es peor, inicialmente, se estimaba que costaría 4.100 millones de dólares, pero ahora ese cálculo aumentó a 7.200 millones, y no está claro cuánto va a costar en definitiva.
En Latinoamérica es lo mismo: los 3 países que han optado por la energía nuclear (Argentina, Brasil y México) han demorado en promedio más de dos décadas para el desarrollo de cada una de sus plantas de energía nuclear, considerando la fecha originalmente programada para entrar en operación versus la realidad. Esto sin considerar los costos de las mismas, que exceden a veces en miles de millones de dólares lo presupuestado.
En Brasil el proyecto Angra I tenía que funcionar el año 1972, sólo lo hizo comercialmente el año 1985. Trece años después de lo planificado.
El segundo proyecto, Angra II, planificado para comenzar en 1983, recién comenzó a operar en el año 2000. Un atraso de 17 años.
El tercer proyecto Angra III iba a entrar en operaciones el año 1984 y aún no lo hace. Ahora aseguran que partirá el 2015, treinta y un años después de lo presupuestado. La ineficiencia de la tecnología alemana, la corrupción y la incompetencia administrativa, hundieron el proyecto y lo convirtieron en uno de los mayores fiascos del Brasil, con un derroche de 12.000 millones de dólares en sus tres décadas de construcción.
En México las dos plantas, Laguna Verde I y Laguna Verde II se han demorado en entrar en operación 18 y 23 años respectivamente.
Por último, Argentina, que posee dos centrales en funcionamiento, Atucha I y Central Embalse tiene problemas con Atucha II, que ha demorado la friolera de 30 años. Estaba programada para entrar en funcionamiento en el año 1982 y en teoría entrará a operar, dicen, a fines del presente año, con un costo extra de cerca de 4.000 millones de dólares más de lo presupuestado.
Si realmente una industria nuclear en Chile demorara menos de 10 años en desarrollarse, tendríamos el record mundial. Pero de nada serviría para superar la coyuntura, que pretende justificar su aprobación.
Es legítima entonces la pregunta: ¿A quién le sirve desarrollar un plan nuclear en Chile?.
Primero a una industria nuclear mundial, que necesita vender su tecnología para financiar el sobreprecio con que hoy opera. El precio del uranio ha aumentado por lo menos 13 veces su valor desde el 2002, los que las hace operar con inmensos costos. Existen 3 países con reservas industriales de uranio (Australia, Canadá y Kazajstán) mineral que en 20 años va a escasear y cuya explotación sólo ha significado dolor y exterminio a los pueblos originarios.
Le sirve también a mega intereses geopolíticos y a la industria militar de muchos países, puesto que con el mismo uranio para la generación de electricidad se puede improvisar en inventos militares múltiples aquí en el sur del mundo.
Le interesa, por último, a diferentes actores de la vida nacional, ya que son proyectos que comienzan con un presupuesto fijo, que suele transformarse en presupuesto ilimitado, con criterios basados en principios como la seguridad nacional, el silencio, el resguardo. Criterios que no pocas veces esconden formas de corrupción que en nuestra sociedad comienzan a aparecer con más frecuencia.
En Chile que dispone de opciones de generación energética menos costosas y que se caracterizan por ser verdaderamente seguras, autónomas y propias, limpias, de futuro y sobre todo sustentables, hablar de energía nuclear, es por decir lo menos, inadecuado obsoleto y peligroso.
Chile es privilegiado por sus posibilidades energéticas, como la biomasa, la eólica, la geotérmica, la solar, las oceánicas y las micro centrales hidráulicas. Si a eso se agrega la eficiencia energética, se tiene un potencial que cubre todas las expectativas de desarrollo por años, y no sólo de Chile, sino de muchos otros países.

10 de febrero de 2011

viernes, 4 de febrero de 2011

EL MOMENTO DE LOS SUEÑOS

El triunfo de Piñera cambió profundamente la situación política del país.* La derecha no sólo supo captar con éxito amplios sectores para su proyecto conservador mefistofélico, sino que a un año aparece consolidada con una estrategia transformista, basada en algunas acciones concretas y en muchos anuncios no cumplidos, que confunden a la opinión pública.
Es un éxito pragmático, que nos obliga a repensar la política con categorías distintas a las que durante veinte años predominaron, durante la interminable y lánguida transición democrática.
Si no lo hacemos, vamos a seguir cosechando nuevas derrotas en el futuro próximo.
La Concertación agoniza, y aunque sus dirigentes le insuflen oxigeno es difícil que abandone la UTI. Es una muerte lenta que no da mucha pena, salvo a sus propios sepultureros.
Las causas del deceso es no haber entendido, las aspiraciones de la mayoría de los chilenos y no tener hoy ninguna propuesta nueva. Chile es hoy diferente y no pueden seguir en la cancha los mismos jugadores, sino que se requiere cambiar todo el equipo.
La pregunta es siempre la misma, la de Lenin: ¿Qué hacer? ¿Qué hacer para ocupar el espacio político y aglutinar a los miles de jóvenes que no conocieron la dictadura, que hoy tienen una educación que sus padres jamás alcanzaron, que tienen aspiraciones diferentes, que son liberales en lo valórico, que no adhieren a partidos y más bien los detestan?.
Jóvenes que tienen ideas claras y que no arrastran los miedos de los viejos políticos. Y sobre todo, jóvenes que tienen una alta preocupación por el medio ambiente.
Es un segmento social y electoral que entrega una amplia base para constituir una nueva fuerza social y política. Cuando se produzca la reforma al padrón electoral y salga la inscripción automática será una fuerza fundamental en el escenario político del país. Lo será más, si salen las reformas al sistema binominal.
¿Cuál es el eje central que puede agruparlos?. ¿Qué “Uhu” es capaz de aglutinar a estos jóvenes y convertirlo en una nueva fuerza política?. El común denominador que primero salta a la vista es un medio ambientalismo de amplio espectro, intergeneracional, capaz de reunir a todos los que se sientan identificados por esas ideas.
El medio ambientalismo, con Max Neef alcanzó un 5% en una presidencial y Marco llegó prácticamente al 20% en una primera vuelta.
La protección ambiental es la preocupación central de los jóvenes. No es un tema más, como lo han planteado hasta ahora todos los partidos políticos, y todos los candidatos a presidentes y todos los presidentes que hemos tenido. Para ellos es el tema.
Transformar esta preocupación en una plataforma clara es la tarea. Una plataforma que conlleve, entre otros elementos, una reforma tributaria verde, una preocupación por la equidad social, el impulso decidido a las energías renovables no convencionales, un no rotundo a la energía atómica y a las grandes centrales hidroeléctricas, el respeto y reconocimiento de los pueblos originarios.
Es decir, un modelo viable de desarrollo sustentable para el país, basado en las capacidades económicas que han surgido en los últimos años.
La única estrategia que puede servir para aglutinar estas fuerzas es desde abajo. Nadie más quiere escuchar las negociaciones de las elites. Aquí no importa lo que dice los profesionales de la política.
Una agrupación libre y diversa, donde nadie quiera homogeneizar opiniones e intereses que necesariamente deben ser diversos. Es decir la antítesis a la acción tradicional de la Concertación.
Para el éxito de este proyecto se necesita un grupo humano que sepa gestionar la diversidad, moderar y gerenciar los distintos intereses temáticos y efectuar alianzas en el marco de una federación de las fuerzas progresistas.
Si no hay capacidad de administrar esta fuerza creciente, que surge desde la sociedad, lo más probable es que la capitalice “la nueva derecha” y ya hay signos preocupantes de esos intentos.
Este es el nuevo espacio social y electoral que está en disputa en Chile.
Sólo se ganará, si entendemos que es el momento de los sueños, de la diversidad y de las nuevas propuestas.
La derrota es más profunda de lo que suponemos, porque se perdió con las reglas de la democracia, la supremacía moral que tenemos frente a los que hemos señalado por décadas como herederos de las violaciones a los derechos humanos.
Paradojalmente, también nos liberamos de gran parte de los fantasmas del pasado y ya no seguimos rehenes de las condicionantes de la vieja Concertación incapaz de reencantar a los electores.
Una nueva fuerza, acorde con el Chile actual, permitirá recuperar la supremacía ética ante los depredadores del medio ambiente, dinamizar las alianzas, volver a plantear un programa de desarrollo sustentable y alcanzar el poder en un plazo prudente. Esta fuerza emergente navega a favor del viento, con una temática que tiende crecientemente y con razón, a ocupar las preocupaciones de la gente.
4 de febrero de 2011
*Reflexiones producto de largas conversaciones políticas entre amigos.

miércoles, 26 de enero de 2011

DIVAGACIONES BAJO EL CALOR

El calor de este largo y tedioso enero en Santiago me quita las energías. Me siento como stand by, sin poder partir, sin tener ideas para escribir, sin fuerzas para realizar alguna acción.
Es uno de esos días lesos, donde sólo dan ganas de quedarse desparramado en el sofá, haciendo zapping con el control remoto. Ni siquiera pensar en salir a la calle, donde está el peligro que te caiga en la cabeza una paloma asada. No puedes contar ni con la ayuda del ventilador, porque lo más seguro es que te tire aire caliente.
¿Cómo capear el calor, que según la tele llegará esta tarde a los 32 grados otra vez?. Soy tradicional y no se me ocurre otra cosa que hacerme una naranjada enorme, en el jarro más grande que encuentre y repletarlo hasta arriba de hielo. Lo otro que pienso es en mojarme la cabeza cada diez minutos.
En Centro América el consejo freak es que hay que tomarse una taza de café caliente para pasar la canícula. Nunca supe porque funcionaba. Eso me hace acordar de Managua, la ciudad más calurosa y húmeda que he conocido en toda mi vida, sin árboles y donde hasta los perros callejeros andan lentísimos, apegados a las paredes para agarrar un poco de sombra.
A propósito, canícula, la época más calurosa del año, en latín significa perrita. Quizás por ello me siento como un can sin aliento.
El recuerdo de Managua me hace sentir mejor y más aún cuando la radio informa que la sensación térmica en Buenos Aires es de 42 grados Celsius.
Lo que más me fastidia en esta situación es comprobar una vez más, que me alegra saber que a otros les va peor que a mí. Un aspecto deleznable de mi personalidad.

26 de enero de 2011