jueves, 27 de octubre de 2011

LOS ASESINOS PASEAN POR PAINE

(Memorial a los 22 campesinos de Paine)
La primera vez que escuché del asesinato de los campesinos de Paine, fue en Berlín, de boca del “Campecha”. Era una noche de juerga y ya medios tomados habíamos terminado en un bar pidiendo cervezas, más por impulso automático, que por ganas.
Al “Campecha” le decían así porque era campesino. De esos que vivieron la Reforma Agraria iniciada en el gobierno de Eduardo Frei Montalva y profundizada durante la Unidad Popular. Era un “asentado”*. Nunca ocultó su origen campesino y se reía de los exiliados como yo, que comíamos las empanadas con cuchillo y tenedor y no le hacíamos mucho al arrollado huaso,** que el mismo preparaba en su casa.
Esa noche, durante horas me relató cómo inmediatamente después del golpe se había desatado el terror en la zona. Civiles de extrema derecha, acompañados de carabineros y militares tomaban venganza buscando y asesinando a dirigentes campesinos. El miedo se expandía, sobre todo al caer la oscuridad, en las pequeñas localidades de Paine, Hospital, Chada, Huelquen, el Vínculo, Pintué, Laguna de Aculeo…
Lo increíble era que los civiles, lista en mano, guiaban a los uniformados por los asentamientos, entregando nombres y muchas veces participando directamente en las detenciones y los crímenes.
En el mes de octubre de 73, el día 16 exactamente , militares apoyados por civiles se llevaron a 22 personas del asentamiento 24 de Abril, conocido desde entonces como “El Callejón de las Viudas”,*** porque allí todas mujeres perdieron a sus hombres luego de aquella noche maldita.
Confieso que en ese bar de mala muerte en Kreuzberg, no le creí al Campecha lo de tanto asesinato. Instintivamente pensé que en el exilio las historias de lo sufrido aumentaban proporcionalmente a la distancia del terruño. Sólo años más tarde, corroboré que Paine tiene el mayor número de ejecutados y desaparecidos de Chile, en proporción a sus habitantes.
"Campecha”, logró escapar por milagro de todas esas redadas y no sé cómo llegó exiliado a Berlín, trabajando siempre en las cocinas oscuras de distintos restaurantes y pizzerías. Añorando siempre los tiempos de dignidad y orgullo que tuvo cuando le entregaron las tierras que hasta entonces pertenecían a latifundistas de la zona, muchos de ellos convertidos después del golpe en asesinos. Y lo que es peor, asesinos impunes que hasta hoy caminan por las calles de Paine.
26 de octubre de 2011
*Asentamiento era una etapa transitoria social y económica de la organización campesina para explotar la tierra expropiada, hasta que se les destinaba definitivamente.
**Carne de cerdo cocida y aderezada acomodada en un rollo amarrado con cordel.
*** Ver “El Callejón de las Viudas”, de Ruby Weitzel. Editorial Planeta.

sábado, 22 de octubre de 2011

UN GOBIERNO ANACOLUTO

(foto de gabriel sanhueza suárez)
Dentro de las diferentes definiciones de anacoluto, está la de apartarse del tema central o meollo de la conversación. Esto dilata el discurso y lo hace insustancial. En Chile decimos que la persona que comete anacoluto acostumbra a “irse por las ramas”.
Piñera y sus ministros lo hacen a cada rato. No se atienen a lo troncal del asunto y malgastan tiempo y energías dándole más importancia a cuestiones colaterales o secundarias. O sea terminan hablando de algo que no tiene nada que ver.
El vocero de gobierno Andrés Chadwick acusa al movimiento estudiantil, cuando este habla de poner fin al lucro, de ultra e intransigente, que su objetivo es la violencia. Le preguntan por el inmenso apoyo con que cuentan los jóvenes y responde hablando de los encapuchados.
La verdad es que los únicos ultras están en el Gobierno y son los que defiende el lucro, la permanencia de la banca privada y el sistema financiero en la educación. O sea, los intereses corporativos y económicos de un minoritario grupo empresarial.
Chadwick se va por las ramas e indirectamente trata también de ultra a la inmensa mayoría de los chilenos que quieren hacer transformaciones de fondo e incluso a la UNESCO y a la ONU. También a la OCDE y al mismísimo FMI, instituciones que hasta ayer adoraba y que hoy sataniza.
Otro que salta de rama en rama es el Ministro de Educación Felipe Bulnes, quien con su frase “con los impuestos de los más pobres no podemos pagar la educación de los más ricos” es el hazmerreir del país.
Todos saben que en Chile los que pagan más impuestos son los pobres y los que se benefician son los ricos. El ministro se arranca de lo troncal, que es la reforma tributaria, y defiende a los ricos a quienes les conviene pagar aranceles universitarios en vez de pagar impuestos.
Y hasta el Presidente Piñera se sube a los árboles cuando aparece en la tele, diciéndoles a los estudiantes que se dejen de molestar porque Chile está de duelo por la caída del avión FACH en Juan Fernández. ¿Qué tiene que ver un movimiento social mayoritario por la educación pública con una tragedia que se produjo por la irresponsabilidad de quienes autorizaron el vuelo?
“Becas para el 40% más pobres” es de nuevo una mentira del gobierno.
La matrícula de educación superior en Chile alcanza a casi un millón. De los cuales, 950 mil vienen de familias con ingresos inferiores a 500 mil pesos. O sea son pobres. En Chile sólo el 5% pueden pagar los altos aranceles. El resto debe endeudarse.
¿Cómo van a pagar la educación de dos hijos con aranceles cercanos a los 250 mil pesos por cada uno? Si van a la universidad simplemente la familia se queda sin comer.
Los estudiantes hablan de educación pública, de recuperarla como un derecho y el gobierno desde su árbol, de capitán a paje, o sea de Piñera hasta Labbe, ni hablar del paje Estay, responde encapuchando y criminalizando el movimiento.
Que el gobierno se vaya por las ramas, recuerda al gato asustado que sube al árbol y después le da miedo bajar. En estos casos se recomienda llamar a los bomberos para que ayuden. Que no es lo mismo que llamar a los carabineros.
El único peligro es que si no baja luego de las ramas, igual que los felinos, comenzará a desecarse. De hecho, el gobierno ya sólo tiene un 22% de apoyo ciudadano y se observan los primeros síntomas de deshidratación: falta de fuerza, disminución del rendimiento y sobre todo fatiga mental.
22 de octubre de 2011

martes, 11 de octubre de 2011

HELMUT FRENZ: UN IMPRESCINDIBLE VUELVE A CHILE

(foto dw-world.de
El sábado pasado un amigo me contó que los restos de Helmut Frenz*, obispo luterano defensor inclaudicable de los derechos humanos bajo la dictadura, vendrán a Chile, país donde él quería ser enterrado. Sus cenizas descansarán en Villa Grimaldi**. Será entonces la oportunidad de hacerle un agradecimiento masivo a este héroe de la paz.
Me meto a la página web de la Embajada de Alemania en Santiago, para ver si puedo confirmar la noticia.
No encuentro nada, ni siquiera una línea de su deceso ocurrido en Alemania hace un mes atrás. Menos aún un reconocimiento. Parece que no era muy querido por esos lares, tanto así que le negaron su pasaporte alemán argumentando que ya no tenía esa nacionalidad por haber recibido el 2007 la chilena, por especial gracia.
Conocí a Helmut en Concepción en 1970. Lo volví a encontrar en Santiago en la calle Santa Mónica, donde funcionaba el más tarde llamado Comité Pro Paz, que él presidía. Hasta ahí llegábamos a dejar informaciones sobre las violaciones a los derechos humanos que recogíamos en las poblaciones, para que fueran conocidas en el mundo. Camuflados como distribuidores de productos para los boliches, hoy elevados por nuestra siutiquería a la categoría de “minimarket”, nos movíamos con sigilo en una citroneta de origen dudoso y nos enterábamos de las atrocidades que los militares cometían en los barrios pobre de mí país.
En la noche, provistos de una máquina de escribir, de esas que aceptaban hojas de calco y donde te podías atrapar un dedo, redactábamos nuestros informes. De mañana partíamos a Santa Mónica, siempre repleta de personas tristes, sobre todo mujeres, en busca de un familiar desaparecido o de una esperanza de sacar fuera del país a un perseguido en peligro de muerte.
Eran tiempos de hablar quedo, de caras empalidecidas por un terror oscuro, de manos trémulas. Pero era también un tiempo de gran solidaridad y valentía, de quienes, por ejemplo, nos cobijaban por días en sus casas humildes, cuando no teníamos domicilio fijo.
En esa atmosfera de terror, Frenz y el Comité Pro Paz, eran como un faro de esperanza y fortaleza. Las organizaciones de derechos humanos dicen hoy, que lograron salvar a unos siete mil chilenos.
Helmut era tuerto. Había perdido el ojo derecho siendo niño durante un bombardeo en Berlín. Podría decirse con justicia que tenía una visión de izquierda, amplia y profunda. Mucho más que todos aquellos, que con sus dos ojos bien puestos, preferían cerrarlos para no querer ver el terror que el golpe había desencadenado en este país.
11 de octubre de 2011
*Mi Vida Chilena. Editorial Lom. Santiago de Chile. 2006.
** Siniestro centro de tortura de la dictadura, donde fueron asesinados decenas de hombres y mujeres. Hoy convertido en un Parque de la Paz

viernes, 7 de octubre de 2011

EL OCASO DE EINSTEIN Y EL AUGE DE LOS ESTUDIANTES

(foto de gabriel sanhueza suárez)
Quería escribir sobre el desahucio de Einstein, hecho que conmueve hoy al mundo de la ciencia.
¿Hay algo que se mueva más rápido que la luz?, se preguntó hace cien años el físico más grande de toda la historia. “Nada”, se respondió a sí mismo.
Ahora llega desde Italia la noticia de que si existe algo que se mueve más rápido que la luz, que alcanza la friolera de 299.792.458 m/s.
El terremoto científico ocurrió el pasado jueves 29 de septiembre. Ese día un grupo de físicos constató que los neutrinos, un tipo de partícula subatómica, es decir más chica que un átomo, que casi carece de masa y no tiene carga supera la velocidad de la luz.
En 60.7 nanosegundos, lo que nos es mucho, si sabemos que un nanosegundo es la milmillonésima de un segundo, lo que es lo mismo que 10 elevado a la 9.
O sea los neutrinos “volaron” desde la Agencia Europea para la Investigación Nuclear, en la frontera franco-suiza hasta el laboratorio Gran Sasso en Italia a una velocidad de 299.798.454 m/s.
Un golpe duro contra la física moderna, que obligará a todos a repensar todo, partiendo por las velocidades máximas y lo más terrible con el principio que primero está la causa y después el efecto.
Un tema apasionante, pero que mejor lo dejo, porque ya me imagino, la sonrisa irónica de mi amigo Polo, si llega a leer estas líneas. Aún recuerdo como se desternilló de la risa cuando vio que leía un libro sobre moluscos, para entender las diferencias entre los murícidos y los tónidos.
Y mientras Einstein decae, las demandas de los estudiantes chilenos siguen en auge. Al altísimo apoyo con que cuentan entre la ciudadanía, cerca del 90%, se sumó ayer un fuerte espaldarazo del Fondo Monetario Internacional, FMI.
Este organismo recomienda aumentar los impuestos a las empresas para tener ingresos fiscales que atiendan las necesidades sociales como disminuir la desigualdad de ingresos y las insatisfechas, entre ellas, una educación pública y de calidad.
Esta afirmación deja en una posición más incómoda aún al deteriorado gobierno de Piñera y refuerza las posiciones de los estudiantes que le están cambiando la cara a mi país.
Estudiantes, que como escribió Violeta Parra son: “Jardín de nuestra alegría, aves que no se asustan, de animal ni policía”. Aunque esta última estrofa sea por estos días sólo un pleonasmo.
7 de octubre de 2011